El padre pregunta –¿qué podrá hacer mi hijo?. La doctora responde– nada. Nada quiere decir que, según la ciencia, Jeremy Samir Figueroa Hernández, paciente de microcefalia, no puede caminar, alimentarse, ver o hablar. Su padre dice que, a veces, sonríe en sueños. Despierto, solo lo ha visto sonreír un par de veces.