El Ministerio de Sanidad ya ha diseñado un borrador de proyecto de ley que prevé sanciones a los padres cuyos hijos se emborrachen y precisen atención sanitaria. Se les cobraría una multa porque, según entienden fuentes del Gobierno, su dejación genera costes de un servicio que no está pensado para estos casos. Si esta regulación sale adelante, 119 padres de Vigo deberían estar atentos al bolsillo.