sábado, 8 de junio de 2013

¿Y si no obedecen?

Procura controlarte y no perder los nervios cuando los niños se pongan pesados, porque descalificarles, llamarles tontos, inútiles, o compararlos con algún hermano que a su edad ya hacía determinadas cosas y él no... pueden hacerle sufrir y seguro que luego te arrepientes.