Cuando se hace la pregunta ¿qué es más importante: el trabajo o la familia?, siempre la respuesta es la familia. Sin embargo, en la práctica pareciera que no es así. En los últimos tiempos ha cambiado de manera acelerada la relación familia y trabajo. En la época de nuestros padres, el hombre trabajaba mientras la mujer cuidaba a los hijos. En la actualidad, el trabajo absorbe a ambos en desmedro del tiempo que se debe dedicar a la familia.