España es el país de la Unión Europea que menos ayudas destina a la familia. Según el Instituto de Política Familiar se trata del único país de la UE que gasta menos del 1% del PIB en políticas encaminadas al desarrollo y mantenimiento de las familias. Quizá este dato se entienda mejor si se tiene en cuenta que en nuestro país sólo reciben ayudas las familias con menos recursos, algo que no sucede en el resto de países de la UE en los que las ayudas son universales, es decir, se conceden al margen del nivel de renta de cada familia.