En los últimos meses algunas instituciones europeas y grupos han cuestionado la legitimidad de la Constitución de Hungría, que define la familia como fruto del matrimonio entre un hombre y una mujer y protege la vida del feto desde la concepción.
A raíz de estos ataques, la asociación española Profesionales por la Ética ha puesto en marcha una campaña de apoyo a la Constitución húngara que ha sido suscrita por cinco mil personas y 62 asociaciones de 51 países.