Los primeros que tenemos que hacer las paces con el “verde” somos los adultos, ya que los chicos incorporan hábitos por imitación. Amigar a los hijos con las verduras no es tarea fácil, pero está lejos de ser una misión imposible. Para empezar, conviene aclarar que el término verduras es un sinónimo de hortalizas y no se refiere solamente a los productos de color verde.