Según la psicóloga Arisleydi Sánchez, una buena crianza es sinónimo de una parentalidad nutriente, esto quiere decir que los padres poseen unas habilidades parentales adecuadas y flexibles.
"Padres y madres que brindan seguridad, afecto y protección, y que se basan en el amor para educar y disciplinar a sus hijos. Una parentalidad que posee un buen equilibrio entre el cariño, los cuidados y una adecuada disposición para poner autoridad y límites", agrega la terapeuta del Centro Vida y Familia Ana Simó.