Es fácil encontrar a un grupo de padres comentando que los niños de ahora no tienen respeto por los demás. Sobran los ejemplos de casos sobre jóvenes que insultan a profesores, atacan las diferencias de otras personas, les pegan... ¿Hay alguna fórmula para conseguir inculcar en los niños el respeto?
Fórmula única no hay, pero en lo que insisten los expertos en la materia es en que hay que transmitir el respeto desde la infancia más temprana. «Si aceptamos ofensas, violencia y humillaciones, estamos dejando de respetar nuestra propia dignidad —asegura el psicólogo Javier Urra en su último libro "Respuestas prácticas para padres agobiados"—. Hay que dar ejemplo a nuestros hijos con conductas respetuosas y con explicaciones claras sobre los beneficios de la diferencia. Los padres no hemos de ser solemnes, pero sí debemos hacernos respetar. La salud familiar exige respeto, pero para ello es imprescindible tener tolerancia y un alto grado de aceptación de lo distinto, una actitud abierta, de escucha y generosidad».