En la plenaria del Senado de la República se aprobó en segundo de cuatro debates el proyecto de ley encaminado a otorgarles el derecho a las familias para que escojan el orden de los apellidos de sus hijos. Es decir, facultar a que padres y madres puedan poner en el orden que quieran los apellidos. Ya no sería sólo el apellido del padre el que predomine.