La Asociación de Minusválidos de Arnedo cumple 25 años afrontando la accesibilidad como principal reto. Se reunieron ayer para, como cada año, compartir una comida, planes próximos y, también, muchas historias y recuerdos, los que surgen de los 25 años de acción, atención y conciencia que conmemora la Asociación de Minusválidos de Arnedo y Comarca (AMAC).
Con el impulso de Carmela Moreno Herrero, ayudada en el papeleo por Juan Ignacio Pérez, un grupo de afectados y familiares se reunió para fundarla en noviembre de 1988. «Era una gran luchadora con un corazón enorme y que comenzó a mover a la gente», le recuerda la actual presidenta, Maite Quiñones, que ya entonces se implicó con el colectivo.